3/365 microrrelatos fantásticos: «Déjà vu»

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La muerte llamó a la puerta. Al otro lado apareció una anciana. La mujer la reconoció de inmediato. Se hizo a un lado y la invitó a pasar. La muerte recordó el interior de la casa. Había estado allí antes. La anciana se sentó en el sofá. Sobre la mesita había una tetera humeante y dos tazas. «Sabías que iba a venir». La mujer asintió y dio un sorbo a su taza. «Entonces, ¿por qué no has intentado huir de mi?», le preguntó. La anciana señaló con la cabeza el espejo que había en la pared frente a la muerte. Esta se miró en él y descubrió la cara de la vieja en su rostro. Volvió la vista hacia ella, que apuraba su té. «Que se enfría», dijo la mujer. La muerte tomó su taza.

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